Mi viaje por Andalucía y Marruecos

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Mi viaje por Andalucía y Marruecos

Mi nombre es Valeria, soy ejecutiva comercial de la sucursal de Paraná de Valuar Viajes & Turismo, y una de las partes más emocionantes de mi trabajo es acompañar en las Salidas Grupales que llevamos adelante con Valuar. Así fue como comenzó la aventura de emprender esta Salida Grupal por Andalucía -en España- y Marruecos, uno de los mejores que realicé en mi aventura de recorrer el mundo. 

Llego el día tan esperado y nos encontramos con el grupo para comenzar nuestro viaje hacia Andalucía y Marruecos. Éramos 25 personas, de distintas ciudades y con un mismo propósito: disfrutar de estos dos países, conocer su cultura, sus paisajes, su historia y disfrutarlas.  

Nuestra primera parada fue Madrid, una noche en la capital española para acomodarnos y descansar un poco antes de comenzar el recorrido.  En horas de la mañana dejamos esta ciudad que es considerada una de las mejores del mundo, y nos dirigimos hacia el sur, a la hermosa Sevilla, capital Mundial del Flamenco. Allí visitamos sus principales atractivos: Parque de María Luisa, Plaza España y el típico y pintoresco barrio de Santa Cruz. Por la noche pudimos ser parte de un espectáculo de Flamenco, danza típica declarada Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Unesco en 2010. Sentados en grupo en un tablao típico sevillano, comienza el espectáculo en el que te dejas llevar por las emociones que transmiten la guitarra, el canto y el baile, como broche de oro a la visita de una de las ciudades más maravillosas de España. 

Seguimos nuestro viaje hacia el sur visitando algunos de los tantos pueblos que posee España: Blancos, Ronda y Marbella, para dirigirnos al cruce en ferry entre España y Marruecos atravesando el estrecho de Gibraltar.  

Durante nuestro viaje en ferry pudimos apreciar las aguas del Mar Mediterráneo y a lo lejos en el horizonte la costa de Tánger, nuestro primer contacto con Marruecos, uno de los momentos más emocionantes. Al llegar, apreciamos el contraste del país que acabábamos de dejar para adentrarnos en una cultura muy diferente a la nuestra. La primer ciudad que nos recibió fue Fez, metrópoli religiosa, intelectual y artística de Marruecos. Visitamos la medina FEZ EL BALI, barrio histórico amurallado, siendo ésta la más grande del mundo con más de 10.000 callejuelas donde podemos encontrar comercios, madrazas (escuelas donde se enseña el Corán, libro sagrado musulmán) curtiembres, zocos, venta de especias. Un dato llamativo: Fez es aún la más virgen y menos modernizada medina del mundo árabe y uno de los mayores espacios libres de vehículos del planeta. Visitarla es estar inmerso en el mundo antiguo y tradicional, una experiencia única. 

Continuando con nuestra aventura, llegamos a la segunda ciudad imperial que conocimos: Marrakech, una de las ciudades mas importantes de Marruecos. Allí visitamos la mezquita de Koutoubia, gemela de la Giralda en Sevilla,  su mercado tradicional y una de las plazas más exóticas del mundo Djeema el Fna, pintoresco centro cultural de la ciudad donde concurren miles de personas por día para realizar sus actividades comerciales, acróbatas, encantadores de serpientes, cuenta-cuentos, músicos, etc. Marruecos es un festival de colores, de olores, de sabores, de artesanías y de paisajes. 

Luego seguimos el camino y arribamos a otra de las ciudades imperiales visitadas: Rabat, capital del reino de Marruecos donde visitamos la Torre Hassan y Mausoleo de Mohamed V. A partir de este día nuestro viaje coincidió con el mes de Ramadán, mes sagrado para los musulmanes, por lo cual pudimos vivenciar esos días la importancia de la religión para todo el pueblo marroquí musulmán, el ayuno que realizan desde la salida del sol hasta las 20 hs de cada dia y los 5 rezos que realizan en dirección a la Meca, Ciudad Santa del Islam , visitada cada año por millones de peregrinos, pudiendo conocer de este modo más de su cultura, un experiencia enriquecedora para cada uno de nosotros. 

Siguiendo nuestro recorrido, llegamos a la mítica ciudad de Casablanca, llena de tesoros por descubrir. Admiramos el exterior de la mezquita de Hassan II y finalmente regresamos a Tánger para emprender el cruce hacia España nuevamente. 

A nuestro regreso a España nos dirigimos a Granada, donde tuvimos el placer de visitar La Alhambra, conjunto monumental de palacios, jardines y fortalezas donde vivía el monarca y la corte del Reino Nazarí de Granada hacia el 1238. Actualmente es una de las ciudades musulmanes medievales mejor conservada del mundo, deslumbrando con su arquitectura árabe, sus jardines florecidos todo el año y la riqueza histórica de cada rincón, y donde pudimos experiementar uno de los mejores atardeceres cuando el sol se escondía y se fusionaba con los colores naranjas y terracotas de esta hermosa obra. 

Nuestro viaje comenzaba a llegar a su fin, y después de muchos recorridos y caminatas, llegaron los días para descansar en la hermosa Marbella, sobre la costa del Mediterráneo, en la Costa del Sol Española.  

Finalmente llegó el momento de emprender el regreso hacia Madrid para pasar nuestros últimos dos días. De camino hacia la capital visitamos la imperial ciudad de Toledo, Patrimonio de la Humanidad ubicada en una colina sobre las llanuras de Castilla- La Mancha; una ciudad apasionante, que conserva tal cual el trazado que tenía en la Edad Media.  

Y así llegó el final de este gran viaje, lleno de contrastes entre ambas culturas. España por un lado muy similar a la nuestra, con sus comidas típicas, su flamenco, sus costas bañadas por el mar mediterráneo y por otro lado Marruecos, un país que sorprende en cada esquina, sus mercados, especias, su religión, su idioma, y esa sensación de estar viajando a través del tiempo recorriendo cada uno de sus rincones. Una experiencia enriquecedora y un viaje que sin dudas repetiría. 

 

Valeria Jacob

Por | 2019-02-25T17:51:15+00:00 febrero 25th, 2019|Sin categoría|0 comentarios

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